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LaRecaraba

PEDESTAL SIN ESTATUA

PEDESTAL SIN ESTATUA

Cada vez que paso por Nuevos Ministerios no puedo dejar de reírme de mi misma, de nosotros como ciudadanos y del mundo el general, cuando me topo con el pedestal vacío de la estatua de Franco. ¿Qué sentido tiene arrancar una estatua si su pedestal queda ahí, plantado, recordando el sitio que ocupó la figura?

Es como un inmenso bloque de cemento, cuadrado y vacío, enmarcado por los arcos de entreda a los ministerios y con un foso alrededor (como los castillos de los cuentos). Arriba quedan incluso las pezuñas del caballo, de ese equino anónimo que fue condenado por los siglos de los siglos a portar al generalísmo. La estatua ya no está. Una noche llegó una grúa y a escondidas se la llevó. Con ese acto quisieron borrar de un plumazo la historia de este país. A golpe de grua y con sigilo, por ver si así no nos enterábamos... pero se dejaron el pedestal. La mole.

En muchos pueblos de España los alcaldes han querido borrar tan humillante capítulo de la historia de sus paredes, y al eliminar los famosos "caídos por Dios y por la patria", decidieron poner en su lugar otra cosa, más alegre, menos ofensiva y más neutral.

En Madrid no, hemos quitado la estatua, pero al dejar el pedestal tal y como se colocó, hemos dejado también el mudo testimonio de una época y nuestra incapacidad para hacerle frente y superarlo.

2 comentarios

torpin -

Yo veo absurdo que intentaran quitar la estatua, se haya quedado el pedestal o no. La historia de España guste o no seguirá siendo la misma....

Pedrogonzo -

Toda la puta razón tienes